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1066: Guillermo el Conquistador - BD


1066 Sigue siendo una fecha mítica en la que concluye un fantástico equipamiento militar de Guillermo el Bastardo, que se convirtió tras su victoria en Hastings, Guillaume el Conquistador. Su epopeya nos ha sido transmitida en gran parte a través del famoso tapiz de Bayeux que sigue siendo hoy un testimonio excepcional de este remoto período. Siguiendo esta fascinante historia, y en la piedra arenisca de las escenas del tapiz, Patrick Weber, servido por el dibujo de Emanuele Tenderini, entregó esta tira cómica, sobriamente llamada 1066.

La historia

Lo primero que nos pareció significativo de esta obra es el escrupuloso respeto a las fuentes y por tanto a la Historia. La fuente principal del tapiz es, según la propia admisión de los autores, seguida al pie de la letra. Este es un punto particularmente interesante para aquellos que deseen documentarse de una manera divertida. A lo largo de la historia, también encontramos fotografías de escenas del tapiz de Bayeux, lo que resulta bastante interesante para descubrir este testimonio milenario que se remonta a casi un milenio, aquí sutilmente asociado a las cajas del relato. Es raro en los cómics que un documento así sea presentado y tratado con fidelidad. Esto contribuye a la calidad general del trabajo de documentación que se encuentra en otros aspectos.

Por lo tanto, los trajes y equipos militares son bastante creíbles y son en gran parte el resultado de la investigación llevada a cabo durante mucho tiempo por las tropas de recreación histórica. Al final de la tira cómica, hay bocetos para recordarnos. Demuestran claramente que los autores se apoyaron en la obra de Georges Bernage, Hastings 1066, que retoma la experiencia adquirida en los encuentros de recreadores destinados a revivir este acontecimiento histórico a través de un gran encuentro anual en el sitio. Sin embargo, lamentamos que el desarrollo sea, en última instancia, bastante conciso en comparación con la magnitud de esta historia, lo que hace que el resultado sea un poco seco y rápido. Pero este esquematismo es un corolario obligatorio de tal formato de escritura; Los autores se comprometen con la implementación de esta campaña en un solo volumen lo que evita un desarrollo prolongado. A pesar de todo, los eventos están muy bien implementados y no sacrifican mucho a las imágenes de Epinal, tan aplicadas en este tipo de producciones. Además, se plantea la mentalidad cristiana de los personajes, sin que los autores hayan modelado su propio pensamiento moderno sobre sus personajes. Esto hace que la historia sea creíble y divertida de seguir, sin grandes errores históricos.

El dibujo

El dibujo es claro, la línea un poco nerviosa, pero cuya vida se ve a través del producto terminado y no se borra con una tinta demasiado gruesa, lo que ocurre con demasiada frecuencia. A veces es un poco difícil reconocer personajes secundarios que están un poco distantes. Sin embargo, la mayoría de las cajas están bien organizadas y dan vida a la historia. La portada es muy bonita y realmente invita a entrar en volumen. Pero es una lástima que estos aspectos tan positivos se estropeen con los colores de computadora toscos y descuidados. Los diseños planos de colores oscuros y uniformes agregan peso puntualmente a las escenas. La cota de malla es bastante terrible, hecha con remolinos rápidos y de mala calidad. El diseño pierde parte de su dinamismo, encajona su movimiento. En la página 50, por ejemplo, grandes paquetes marrones opacos arruinan las muy buenas actitudes de los combatientes y solo vemos un montón de manchas marrones. Todo esto probablemente podría haber sido más ordenado, lo que podría haber puesto en valor los muy buenos bocetos. En cualquier caso, la presencia al final del volumen de algunos bocetos del estudio es muy interesante y nos permite apreciar el trabajo tanto de documentación como de la efectividad de la línea.

Lo que recordaremos

Este cómic sigue siendo una buena síntesis entre el aspecto lúdico y el aspecto histórico, permitiendo a los "no iniciados" adentrarse de una manera bastante amena en la Historia. El tapiz de Bayeux que puntúa la historia se ofrece así para que todos lo descubran. También es una agradable entrada a una Edad Media bien interpretada, lejos de todos los tópicos habituales. Es lamentable que los colores se planteen un poco confusos lo que sin duda tendrá un impacto desagradable para quienes aprecian los dibujos. También son de alta calidad, pero están demasiado mal atendidos por este recurso a la computadora, que actualmente es un poco fácil y que hace que el uso más costoso y prolongado de las técnicas tradicionales se arrepienta. Lo que es desagradable aquí es que es posible hacerlo mucho mejor con un poco más de aplicación. Este seguirá siendo el talón de Aquiles de este logro que, no obstante, es muy bueno.

1066 volumen 1: William the Conqueror, por Patrick Weber, EmanueleTenderini. Le Lombard, febrero de 2011.


Vídeo: Guillermo el Conquistador Part03 (Septiembre 2021).